בה
Cuentos
Libros Reportaje Personal Contacto


Traición y daño colateral
C por Teodoro Valentin - 19-Mayo-2016
 
Aún encontramos individuos adultos que no superan enfrentarse con la verdad, para así resguardar el infantilismo que les permite tomar actitudes destructivas
sin que la justicia los observe.

Resulta aceptable la adhesión intelectual con determinada ideología política, para luego llevar a la práctica la participación e identificación de actitudes con el lineamiento general que envuelve a la filosofía partidista. Recorriendo este camino, cada participante descarga culpas personales en la aceptación de la ética grupal, asumiendo cualquier tipo de acciones sin frontera alguna, como partes consecuentes de la simpatía generalizada.

Se deduce como incomprensible que la participación —o partidismo— asumido de manera sensata por el individuo en libertad, a su vez incorporado al intelecto que precede a la acción, no se perciba que existen otros seres que transitan otros caminos empedrados con otros conceptos, hasta capaces de actuar en formas diferentes con bifurcaciones inesperadas.

Quizás esta modalidad de ceguera periférica es la usanza que diferencia la metodología contemporánea de los remotos reinados al aplicar la consideración de la amistad del pensamiento unificado en oposición al enemigo que no se encuadra, sumándole que posee chispas de dudas o cuestionamientos sobres los métodos y las estructuras que justifican al conjunto social.

Si bien este método marginal en la concepción de la dualidad “amigo / enemigo” es cómodo y abrigado, depende básicamente de la cantidad integrante, creciendo su confirmación de manera proporcional al número absoluto, y la influencia sobre el conjunto general que la encierra resulta matemática, con o sin contenido sustancial, tan sólo impone la presencia y el prestigio con el volumen de su voz, o sea que debe aturdir con el sonido de manera ininterrumpida o la llama se apaga al igual que el partidismo de base.

Pero, cuando se combate al enemigo sin contemplar las consecuencias sociales de los actos personales, la inconsistencia se instala formado parte del organismo destructivo, generando vahos de traición al conjunto general ya que se cancela cualquier paso progresivo hacia el desarrollo por la simple lucha de negarle espacio al soldado enemigo, o hermano de patria.

Esta concepción de postura rival trasciende cuando el objetivo es el bien general y la mejora en la calidad de vida individual y social, cualquier desacuerdo basado en el orgullo pasional partidista, o bien en el enfrentamiento obstructivo, o bien en el simple combate homicida por el solo hecho de no ostentar igualdad en el comando, se traduce en un magnicidio nacional, que al surgir en las entrañas de la ciudadanía se distorsiona hacia el matiz de la deslealtad a la patria que cobija al individuo.

La falta de educación democrática, o la distorsión en la misma, o bien la práctica delictiva de los valores sociales por parte de la autoridad gubernamental, se torna en la cuna de la marginación social, preparando una generación de voraces ciudadanos que solo interpretan como bueno la cantidad de dinero que emerge del estado para cubrir las necesidades elementales, que de otra forma resulta como producto del trabajo continuo y honesto, pues el hecho de participar en huelgas y reivindicaciones de manera rentable no se considera como trabajo, y ni siquiera honesto. Generar esta situación social también se debe considerar como traición, pues asumir el gobierno de una nación a través del voto general implica sostener la democracia como base, sin germinar ideologías transversales mientras se ocultan actividades delictivas de enriquecimiento sustrayendo los impuestos del conjunto.

 
 
 
 
  estructura, parametros, justicia, legal, corrupto, corrupcion, participar, involucrarse, lider